Pasar la prueba de fondeo
sin romperla en el intento
La mayoría no suspende por elegir mal las entradas. Suspende un martes cualquiera, después de dos pérdidas seguidas, doblando el tamaño. Este es el plan para que ese martes no llegue: números concretos, no motivación.
Las reglas que de verdad tumban
Toda evaluación tiene una lista larga de condiciones, pero solo tres o cuatro rompen cuentas de verdad. Conviene saber cuáles son antes de pagar la primera cuota.
Pérdida diaria máxima
Es la que más víctimas se lleva. Suele estar entre el 2 % y el 5 % del saldo, y muchas mesas la calculan incluyendo la posición abierta: si vas perdiendo y no has cerrado, cuenta igual. Algunas la miden sobre el saldo del inicio del día y otras sobre el máximo alcanzado ese día, que es bastante más estricto.
Drawdown máximo
El colchón total. Hay dos modelos y confundirlos sale caro:
- Estático: se calcula sobre el saldo inicial y no se mueve. Si empiezas con 50.000 y el drawdown es de 2.000, tu suelo es 48.000 pase lo que pase.
- Dinámico (trailing): sube contigo. Si ganas 1.000, tu suelo sube a 49.000. Ganar te aprieta el margen, que es justo lo contrario de lo que espera todo el mundo.
Días mínimos y consistencia
Muchas mesas exigen operar un número mínimo de días y algunas añaden una regla de consistencia: que ningún día suponga más de un porcentaje del beneficio total. Eso invalida la estrategia de «un día bueno y me voy».
Horario y noticias
Cierre obligatorio de posiciones a una hora concreta, prohibición de operar en datos macro de alto impacto, nada de mantener overnight. Se saltan sin querer más veces de las que parece.
| Regla | Dónde está la trampa | Cómo se controla |
|---|---|---|
| Pérdida diaria | Incluye la posición abierta | Umbral propio por debajo del oficial |
| Drawdown | Trailing: sube al ganar | Contador permanente en el gráfico |
| Días mínimos | Prisa al final | Contador de días válidos |
| Horario | Cierre obligatorio | Aviso 15 minutos antes |
| Consistencia | Un solo día enorme | Objetivo diario limitado |
Comprueba estos cinco puntos en el contrato de tu mesa antes de operar: cambian bastante entre empresas.
Las matemáticas de la evaluación
Una evaluación típica pide un 8 % o 10 % de beneficio con un drawdown del 4 % al 6 %. Traducido: tienes que ganar el doble de lo que puedes perder, y en un plazo limitado.
Eso implica algo que casi nadie calcula: si arriesgas un 1 % por operación con un ratio de 1:1,5 y aciertas el 45 % de las veces, tu esperanza por operación es de +0,125 %. Para llegar al 8 % necesitas unas 64 operaciones. Si arriesgas el 2 % con la misma estadística, llegas en 32… pero una racha de seis pérdidas seguidas —estadísticamente normal con ese acierto— te deja fuera.
La evaluación no premia al que gana más rápido, sino al que sigue vivo cuando llegan las seis pérdidas seguidas. Y llegan.
El número que importa
Divide tu drawdown total entre tu riesgo por operación. Eso son las pérdidas seguidas que aguantas. Si el resultado es menor que diez, estás arriesgando demasiado, por muy bueno que sea tu sistema.
Cuánto arriesgar por operación
La respuesta corta: menos de lo que te apetece. La larga necesita tres datos.
- Tu drawdown disponible en euros, no en porcentaje.
- Las pérdidas seguidas que quieres poder aguantar. Diez es un mínimo sensato; quince, cómodo.
- La distancia a tu stop en ticks, que depende del instrumento y de la volatilidad del momento.
Con esos tres números el tamaño sale solo: riesgo por operación = drawdown ÷ pérdidas a aguantar. Después, contratos = riesgo ÷ (ticks al stop × valor del tick).
Por qué no se hace a ojo
Porque a media sesión, con una posición abierta, nadie calcula bien. Y porque el sesgo empuja siempre en la misma dirección: subir el tamaño después de ganar y subirlo también después de perder, por recuperar. Un panel que lo calcule y lo enseñe en pantalla quita esa decisión del momento en que peor se decide.
El plan día a día
Antes de abrir el gráfico
- Anota tu límite diario propio: la mitad del oficial de la mesa. Si el suyo es 1.000 €, el tuyo es 500 €.
- Fija el número máximo de operaciones. Tres o cuatro es suficiente para casi cualquier sistema intradía.
- Mira el calendario macro. Si hay dato gordo, decide antes si operas o no.
Durante la sesión
- Una operación por setup, no por impulso. Si no está en tu lista, no existe.
- Tras dos pérdidas seguidas, pausa de veinte minutos. Sin excepciones.
- Al tocar tu límite propio, cierras la plataforma. El día ya está hecho.
Al cerrar
- Apunta cada operación con el motivo de entrada. En caliente, no por la noche.
- Revisa una vez por semana, no cada día: el ruido diario no dice nada.
Este plan no es sofisticado. Es que casi nadie lo cumple, y ahí está toda la ventaja disponible.
Los tres momentos peligrosos
Después de dos pérdidas
El impulso de recuperar es químico, no racional. Es el momento en que el tamaño se dobla «solo por esta vez». La pausa obligatoria existe para eso.
Cerca del objetivo
Faltando un 1 % para aprobar aparece la prisa por rematar. Es cuando más gente rompe una cuenta que ya tenía ganada. Al 80 % del objetivo, reduce el tamaño a la mitad.
El último día
Si te faltan días mínimos y vas justo de plazo, la tentación es forzar. Mejor asumir que esta evaluación no salió: la cuota de la siguiente es más barata que el hábito de forzar.
Y si apruebas, qué
Aprobar es la parte fácil, aunque no lo parezca. En la cuenta financiada las reglas siguen y encima entra el factor nuevo: ahora el dinero es real y el reparto también.
- Baja el riesgo, no lo subas. La cuenta financiada se conserva ganando poco y constante, no acertando una grande.
- Retira pronto el primer beneficio. Convierte lo abstracto en real y cambia tu relación con la cuenta.
- Mantén el mismo plan. Cambiar de estrategia justo al pasar a financiado es el error más frecuente y el más absurdo.
Y una nota honesta: la mayoría de los traders no supera la evaluación, y una parte del sector vive de eso. Ningún indicador cambia esa estadística por sí solo. Lo que sí puedes controlar es el motivo por el que fallas. Que sea porque el mercado no dio oportunidades, no porque te saltaste tus propias reglas.
Preguntas frecuentes
Con un riesgo del 0,5 % por operación y una estadística razonable, entre seis y diez semanas para un objetivo del 8 %. Las evaluaciones sin límite de tiempo permiten ir más despacio, que casi siempre es mejor idea que apurar el plazo.
El estático es más cómodo psicológicamente: el suelo no se mueve y sabes exactamente cuánto aguantas. El dinámico aprieta justo cuando vas ganando, que es cuando más confianza tienes. Si puedes elegir, para empezar el estático es más llevadero.
Técnicamente sí, y algunas mesas lo permiten. Pero multiplica el coste de las cuotas y, sobre todo, multiplica la presión: dos cuentas al borde del límite el mismo día es una receta conocida.
No, y quien lo prometa está mintiendo. Un panel de riesgo evita el error que rompe cuentas, y las herramientas de lectura mejoran la calidad de tus decisiones. El resultado sigue dependiendo de tu proceso y del mercado.
Depende de la mesa: algunas cierran la cuenta directamente y otras solo bloquean la operativa hasta el día siguiente con una penalización. Está en el contrato, y conviene leerlo antes y no después.
Fuentes y lecturas
- Condiciones públicas de evaluación de las principales mesas de futuros (2026).
- Especificaciones de contratos y valor del tick de CME Group.